Instalamos el Flujómetro Electromagnético de Inserción Serie FE-300 en una línea de agua de proceso de 250 mm. Durante las primeras semanas, el equipo funcionó sin problemas, pero fue en la tercera semana cuando notamos una desviación en la lectura de caudal. Contacté al soporte técnico de Gopq y me explicaron que el sensor requería un ajuste de cero debido a la acumulación de partículas en el electrodo. Siguiendo sus instrucciones, realizamos una limpieza y recalibración en menos de una hora. Desde entonces, la medición se ha mantenido estable dentro del 0.5% de precisión. La instalación mediante la válvula de bola fue sencilla y no interrumpió la producción. Para una planta que opera 24/7, este tipo de mantenimiento sin detener el flujo es un ahorro real.
Lo que más valoro es que el equipo incluye salida 4-20 mA y comunicación HART, lo que nos permitió integrarlo directamente con nuestro SCADA sin necesidad de convertidores adicionales. La documentación técnica fue clara y el cableado no presentó complicaciones. En resumen, después de un mes de uso continuo, el flujómetro cumple con lo prometido: precisión, facilidad de mantenimiento y compatibilidad con sistemas existentes.